Para los alumnos de la Escuela Estatal de Técnicos en Urgencias Médicas de la Cruz Roja, el Año Nuevo es uno de los días con más de trabajo.

«El 31 de diciembre comenzamos a trabajar a las siete de la mañana y terminamos el 1 de enero a la misma hora», comentó Adriana Jarquín González, integrante de esta academia.

Nuestras familias, dijo, nos comprenden. Saben el significado de  nuestro trabajo en estas fechas.

«Nunca sabemos lo que va a ocurrir en una noche como ésta, pero estamos preparados para brindar los primeros auxilios, que significan la primera ayuda que recibe una persona justo después de sufrir una lesión, accidente o enfermedad súbita».

«Lo que más nos toca ver y atender son personas golpeadas y accidentes automovilísticos causados por el alcohol», agregó.

A veces, refirió, nos toca atender a personas que resultan intoxicadas por alimentos contaminados.

Los paramédicos señalan que los accidentes automovilísticos son recurrentes en estas fechas, por lo que se recomienda a las personas que conduzcan con precaución y sin haber ingerido alcohol.

Son, pues, los paramédicos que no pueden descansar en las fiestas y no pueden compartir la mesa con sus seres queridos.