SAN  PABLO GUELATAO, IXTLÁN._ Las familias de esta comunidad han encontrado en la crianza de aves de traspatio un sustento económico para su hogar.

Las aves de corral son una excelente manera de mejorar la disponibilidad y el acceso a micronutrientes y alimentos ricos en proteínas.

Sus productores no solo consumen los recursos alimenticios que manejan, sino que también los comercializan en mercados urbanos, donde cuentan con una enorme demanda debido a que son productos más frescos y nutritivos.

Es este el factor que les permite fortalecer su sistema económico.

La avicultura de traspatio es una actividad de importancia en las zonas rurales de México, ya que se realiza en los patios de los hogares con el aprovechamiento de aves como gallinas criollas (Gallus gallus L.) y guajolotes (Meleagris gallopavo L.) principalmente; sin embargo, se conoce muy poco sobre este sistema de producción debido a la falta de registros relacionados con los indicadores productivos ya que se tipifica como actividad de apoyo a la economía familiar y llevada a cabo principalmente por amas de casa, niños y personas de la tercera edad.

La avicultura de traspatio es una actividad de gran importancia en las comunidades rurales del país caracterizada por la baja inversión requerida y por la facilidad para efectuarla.

Las especies más utilizadas son las criollas, dado que se adaptan a las condiciones adversas para su crianza.

Esta actividad fortalece el bienestar de las familias campesinas, ya que proporciona productos de alto valor nutritivo como carne y huevo; asimismo, puede producir excedentes para la venta, generando así, ingresos en la economía familiar.

Las ventajas que presenta la cría de aves en traspatio son que por su corto ciclo de vida tienen gran capacidad para producir huevo y carne en poco tiempo, se requiere poco espacio para criarlas y se puede aprovechar los materiales de la zona para construir las instalaciones.

INSTALACIONES
Los gallineros deben ser construidos en un sitio cercano a la casa cuidando que no se encuentren en terrenos bajos ya que el agua puede estancarse. La orientación en climas cálidos debe ser de este a oeste, en climas fríos o templados la ubicación será de norte a sur.

El tamaño dependerá del número de aves que se pretenda criar, asimismo el material a utilizar en la construcción estará en función de los recursos de la zona (madera, carrizo, láminas de cartón o de asbesto, etc.). Se recomienda cercar el gallinero para evitar que las aves se dispersen y facilitar su manejo.

TEXTO Y FOTOS: SILVIA CHAVELA RIVAS