Al colocarse la placa de reconocimiento de la Reserva de la Biósfera Tehuacán–Cuicatlán, como patrimonio mundial mixto; Diego Prieto, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) expresó que esta esta zona es la más importante de los 35 sitios naturales que México tiene con esa inscripción en la lista de la Unesco y de las 182 con las que cuenta el país.

Esta reserva, agregó, sustenta su riqueza natural y cultural, por lo que en ella coinciden aspectos fundamentales para la nación, por lo cual manifestó que para el país es de gran importancia que la Unesco reconozca el valor que en esta demarcación se tiene, aunque aseveró que “simpre ha sido patrimonio biocultural de la humanidad, solo que apenas se dieron cuenta”.

De los 35 sitios mexicanos considerados como patrimonio mundial por parte de la Unesco, solo dos son mixtos, otros 6 son bienes culturales y27 están en la lista como bienes naturales solamente, por ello la Reserva Tehuacán–Cuicatlán tiene gran valía, porque es una muestra de la adapacón del ser humano al medio ambiente, lo cual se ha dado a lo largo de más de 14 mil años, según las investigaciones que México presentó para obtener ese nombramiento.

Esta área cuenta con 145 mil 255 hectáreas distribuidas entre Puebla y Oaxaca, dentro de la cual se calcula que se alberga a 70 por ciento de las familias de flora a nivel mundial, así como más de 3 mil especies de plantas vasculares, de las que el 10 por ciento son endémicas.

Ofrece a la vista un paisaje de naturaleza especial, compuesta sobre todo de cáctus y agaves, pero al mismo tiempo un conjunto tecnológico de gestión de agua, que explica el desarrollo y evolución de una de las más antiguas civilizaciones del mundo, lo cual ha sido motivo de estudio por parte de biógos y antropólogos tanto nacionales como extranjeros. Esa característica fue también lo que se tomó en cuenta en la Unesco para concederle el título como bien de la humanidad.

La placa fue colocada a la entrada del Jardín Botánico Helia Bravo Hollis, perteneciente al municipio de Zapotitlán Salinas, donde se resaltan las particularidades de la reserva, tanto en inglés como en español.

El director del INAH reconoció que hubo retraso para esa ceremonia, lo cual se debió, dijo, a que el nombramiento de la reserva se dio apenas un día después de que en México se llevara a cabo la elección del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Manifestó que se trató de una circunstancia especial porque “las autoridades salientes estaban con la sorpresa y las que iban a entrar tenían, sobre todo, que organizar los planes para el inicio del periodo de gobierno”.

Por su parte, Carlos Tejada, integrante de la Unesco en México, resaltó que la Reserva de la Biósfera Tehuacán–Cuicatlán cuenta con una biodiversidad que solo se puede encontrar en uno de cada 100 lugares en el mundo y es uno de los 39 lugares con esa particularidad de los mil 400 sitios que conforman la lista de patrimonio mundial.

CON INFORMACIÓN DE ELIZABETH RODRÍGUEZ LEZAMA. LA JORNADA DE ORIENTE.