Soy un defensor de Derechos Humanos, de pueblos y de comunidades indígenas de Oaxaca y dirigente de la Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos (OPIZ) que desde el 22 de Noviembre de 2013 he vivido en calidad de exiliado, primero en Centroamérica y desde el 29 de Abril de 2014 en España.

El trabajo de difusión y defensa de los Presos Loxicha, así como la denuncia de las ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y otras violaciones de los Derechos Humanos en el estado de Oaxaca y el país, me colocaron en una situación de ataques y hostigamiento permanentes. Anexo documento de antecedentes.

Sin embargo, la situación en México con un nuevo Gobierno se espera que cambie, por tanto; de manera atenta y respetuosa solicito:

  1. Registrar política y jurídicamente nuestra condición de desplazados por la violencia política y de refugiados a causa de esta guerra contra quienes buscamos mejores condiciones de vida para el pueblo de México.
  2. Reconocimiento de nuestra condición de defensores de Derechos Humanos y nuestra participación y respaldo para lograr la paz en México, en primer lugar garantizando el respeto de los Derechos Humanos de las víctimas.
  3. Establecer una Comisión de la verdad para el Caso Loxicha, teniendo como antecedente el “Informe Especial: Caso de la Región Loxicha” del año 2003 de la Comisión Nacional de los Derechos humanos.
  4. Implementar un plan para atender a las víctimas en el exterior, en los países fronterizos y en tierras tan lejanas como lo somos nosotros.
  5. Informarme de las acciones y mecanismos implementados para lograr nuestro retorno con garantías, digno, seguro y voluntario.
  6. Abordar de manera integral los rubros de memoria, verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición yendo más allá de la verdad jurídica, poniendo un alto a la simulación de una política de respeto de los Derechos Humanos.

RESPETUOSAMENTE:

Juan Sosa Maldonado