Aquél 14 de Junio de 2006, sí 2006, hace 14 años, ni el represor gobierno del priista Ulises Ruiz Ortiz, ni el magisterio democrático aglutinado en la Sección XXII del SNTE, ni quienes también formábamos parte de lo que fue el Frente de Sindicatos y Organizaciones Democráticas de Oaxaca, FSODO, imaginábamos la solidaridad y resistencia del pueblo de Oaxaca.

Ahora, cuando los asesinos se pasean impunemente y el muratismo que cedió el poder a Ulises Ruiz sigue detentando el poder y es responsable y cómplice de los crímenes contra el pueblo oaxaqueño, es necesario y una obligación moral recordar y honrar a todas las personas que fueron asesinadas, perseguidas, torturadas, encarceladas y reprimidas antes, durante y después de aquél histórico 2006 en Oaxaca.

Hay que tener memoria también para los oportunistas que atendían intereses personales o de grupo, en el peor de los casos, infiltrados del gobierno que lejos de atender las causas populares las han empeorado.

Es ineludible una revisión exhaustiva del pasado para entender los crímenes que azotan el presente de los oaxaqueños pero, sobre todo, exigir justicia y castigo a los culpables de esos crímenes que lesionan a la humanidad y que han enlutado y entristecido a los hogares oaxaqueños.

El crimen organizado asesina, roba, secuestra, desaparece personas y comete todo tipo de tropelías con la clara complicidad de los tres niveles de gobierno y los tres poderes del Estado.

Ante esta clara situación de desgobierno y falta de autoridad hace falta más compromiso de la ciudadanía y exigir:

¡Justicia ya!

¡14 de junio, ni perdón ni olvido!

IMAGEN: REVISTA MEMORIA