La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dio a conocer que después de 12 años, la pista de hielo del Zócalo no se instalará a causa de la pandemia para la temporada navideña.

En cambio próximamente se anunciarán actividades virtuales para festejar la navidad, aunque no descartó que pueda instalarse un árbol en la Plaza de la Constitución.

«Sí, van a ser actividades virtuales, desafortunadamente, pues no estamos en condiciones de llevar a cabo otro tipo de actividades en el Zócalo este año y ya las vamos a anunciar en su momento», dijo la mandataria capitalina.

Aún no es momento de fiestas ni reuniones debido a la pandemia de Covid-19, así que el gobierno de la Ciudad de México descartó colocar la pista de hielo en el Zócalo capitalino como cada año se hace para celebrar las actividades decembrinas.

Así lo informó en conferencia de prensa la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, quien dijo que no se hará ninguna actividad que implique aglomeración de personas.

Van a ser actividades virtuales, desafortunadamente no estamos en condiciones de llevar a cabo otro tipo de actividades en el Zócalo este año y lo vamos a anunciar en su momento. No va a haber actividades que puedan a congregar a personas, no sería responsable de nuestra parte.

Al preguntarle si se tiene pensado colocar un árbol de navidad, la funcionaria comentó que lo están analizando, sin embargo, dijo que la mayoría de las actividades decembrinas se harán de manera virtual.

Hasta el 24 de noviembre en la Ciudad de México se detectaron 191 mil 201 casos positivos a Covid-19 acumulados, además de 17 mil 401 defunciones.

Y sobre las hospitalizaciones el Gobierno capitalino informó que actualmente están ocupadas 3 mil 465 camas para pacientes con el nuevo coronavirus, de los cuales 865 están intubados.

DESDE 2007

De manera ininterrumpida, desde 2007, la pista de hielo de Zócalo capitalino se ha convertido en el principal atractivo de la temporada navideña, en el primer cuadro de la capital.

Fue el 1 de diciembre de 2007, cuando la pista abrió sus puertas por primera vez, con una inversión de 16 millones de pesos, de los cuales 6 fueron aportados por el gobierno capitalino y el resto por el patrocinio de Banorte, Farmacias Benavides y el Gran Hotel de la Ciudad de México, bajo la gestión de la empresa Key Entertainment.

Durante los siguientes seis años, se utilizó la misma infraestructura que fue adquirida en ese entonces con los recursos de las firmas privadas.