El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfatiza promoviendo el uso del antipalúdico como solución contra COVI-19, a pesar de que varios estudios científicos han descartado que fuera eficaz frente a COVID-19. A mediados de junio, la agencia estadounidense de medicamentos retiró la autorización para utilizarlo en tratamientos de urgencia contra el coronavirus. Lamentó el descenso de su popularidad, presentándose como una víctima de ataques injustos sobre su gestión de la pandemia.

El presidente de Estados Unidos, expuso su postura ante la buena imagen del inmunólogo Anthony Fauci, la doctora Deborah Birx y otros científicos del equipo de asesores de la presidencia contra la epidemia, un alto nivel que contrasta con la aprobación presidencial, que ha perdido varios puntos en las últimas semanas.

La prensa norteamericana reportó que el presidente, Donald Trump, había informado su participación en un partido de béisbol sin haber sido invitado, luego de ver la aparición de Fauci en un acto honorífico en un estadio. Además, replicó en su cuenta de Twitter una teoría conspirativa creciente que afirma que el director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas ayudó a impulsar el virus para evitar la reelección del republicano. También publicó en su Twitter un video de una controversial doctora, Stella Immanuel, recomendando el fármaco. Trump la calificó como “muy impresionante”, pero se desligó del asunto. “Pensé que lo que decía era importante, pero no sé nada de ella”.

Así mismo confirmo que Washington ha desembolsado 6.300 millones de dólares desde marzo para financiar proyectos de laboratorios como Johnson & Johnson, Pfizer y AstraZeneca, y de dos empresas de biotecnología, Novavax y Moderna.