¿Cuántos oaxaqueños están presos en las Islas Marías?

Al menos se sabe que en octubre de 2011 y «como parte de la estrategia diseñada para restablecer el orden en el interior de los reclusorios del Estado», la Secretaría de Seguridad Pública con la colaboración del Ejército Mexicano y de la Secretaría de Marina llevó a cabo en el Penal Regional de Tehuantepec, el Operativo denominado “Saturno III”. 

Con dicho plan fueron trasladados 161 reclusos por delitos correspondientes al fuero federal –entre ellos 8 mujeres— a la Colonia Penal Federal de Islas Marías.

Los 161 presos federales trasladados desde Oaxaca a la colonia penitenciaria de las Islas Marías, en el estado de Nayarit, estaban en los penales de Tanivet y Tehuantepec, y la Penitenciaría Estatal de Santa María Ixcotel.

Lo anterior se dio, según explicaron las autoridades, en cumplimiento al convenio de colaboración entre la federación y el gobierno del estado para la reclusión de procesados y sentenciados del fuero federal e internos del fuero común que requieran medidas especiales de seguridad o de vigilancia.

En este dispositivo participaron alrededor  de 600 elementos de seguridad y dos visitadores de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.

 

VIOLACIONES A DERECHOS HUMANOS

Sin embargo, de acuerdo con testimonios, las y los reclusos fueron vendados de los ojos y atados de pies y manos. Adriana, esposa de uno de los reos, dijo que los cuerpos policiacos ingresaron violentamente, lanzaron gases lacrimógenos y golpearon a algunos internos.

Familiares de las y los presos trasladados presentaron quejas ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, las cuales fueron radicadas en el expediente 129272011.

Al mismo tiempo, tramitaron el juicio de amparo 1320/2011 en el juzgado octavo de distrito, en esta capital estatal, con el fin de que se respeten las garantías de las y los reos reubicados.

Dolores –madre de un preso de nombre Rafael, de 25 años–, apeló a los derechos del sentenciado en el sentido de que compurgue su pena en los reclusorios más cercanos a su domicilio, a fin de propiciar la reintegración a la comunidad como forma de reinserción social.

Afirmó que el traslado de su hijo le significa la muerte en vida, porque ni ella ni nadie de la familia tiene los recursos económicos para ir a visitarlo al penal federal de Islas Marías, ubicado a una distancia de más de mil 500 kilómetros.

«Los alejan (a los presos) no sólo de sus domicilios, también los apartan de sus familiares que somos personas de escasos recursos», dijo otra mujer de nombre Beatriz, con siete meses de embarazo.

Acusó que una persona que se ostentó como subdirectora del Penal Central de Ixcotel le dijo de manera «irrespetuosa y sarcástica» que no se preocuparan por sus presos ya que a partir de esa fecha «ellos iban a estar bien calientitos».

Sobre los nombres de los reos que fueron trasladados a las Islas Marías, Emanuel Castillo Ruiz, en ese entonces subsecretario de Prevención y Readaptación Social, puso a disposición la línea 01 800 436 2097, donde la Secretaría de Seguridad Pública Federal daría a conocer toda la información pertinente únicamente a familiares de dichas personas ya que los datos son de carácter reservado al público.