Coneval señala que, en las zonas rurales, la situación de la precariedad en la vivienda se profundiza a ocho de cada 10 hogares en condiciones lamentables de los espacios y materiales.

Esto se ve reflejado en los estados catalogados como más pobres del país: Chiapas, Guerrero y Oaxaca.

Dichos estados presentan más del 70% de su población en condiciones urgentes de mejoras o cambio total de vivienda.

Esto quiere decir que, en el país, la accesibilidad a una vivienda digna es altamente desigual y representa un riesgo importante para el desarrollo de la población; son los más pobres quienes tienen menores posibilidades de habitar un hogar digno debido a los frenos económicos por sus bajos ingresos y la dificultad para acceder a servicios financieros.

Para la Congregación Mariana Trinitaria el tener una vivienda digna y decorosa es uno de los principales derechos de todos los seres humanos en el mundo.

En México, este derecho está establecido en nuestra Constitución Política, además, instancias internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), señala que toda mujer, hombre, niña, niño y adolescente debe tener un hogar y una comunidad segura en donde puedan vivir en paz y con dignidad.

DERECHO NEGADO

No obstante, en nuestro país este derecho está muy lejos de hacerse realidad, ya que de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), aproximadamente 14 millones de hogares no gozan de este derecho, esto representa al 45% del total de viviendas registradas en el país debido a la falta de recursos económicos.

De este modo, tan sólo 17.5 millones de hogares en México se encuentran en condiciones favorables para el desarrollo humano, social y económico de quienes los habitan; estas viviendas pertenecen mayoritariamente a los deciles más altos del país y a las regiones urbanas.

Si tomamos en cuenta que más de la mitad de los mexicanos (50.6%) se encuentra por debajo de la línea de la pobreza por ingresos, entonces, el problema de acceso a una vivienda digna, se refleja en mencionadas cifras ya que implican que cinco de cada 10 habitantes no pueden cubrir necesidades básicas, incluyendo las relacionadas con el hogar.

Para que una vivienda se califique como digna es importante considerar la disponibilidad y accesibilidad a servicios básicos como agua, luz, gas y drenaje; sin embargo,  dos de cada 10 habitantes, es decir el 19.3% de la población, presenta carencia de acceso a este tipo de servicios.

VIVIENDAS SUSTENTABLES

En los últimos años han surgido opciones para contar con un patrimonio digno, por ejemplo, las viviendas sustentables; éstas se consideran como un nuevo paradigma de construcción y de vida y se ven como factores generadores de conciencia, responsabilidad ambiental y desarrollo sostenible.

Una vivienda sustentable se caracteriza por el uso eficiente y racional de la energía, ahorra y reutiliza el agua, previene la generación de residuos y emisiones, así crea un ambiente saludable y no toxico que por consecuencia genera un cambio en hábitos de personas y comunidades en el uso de estas edificaciones.

En la última década, el crecimiento del sector de vivienda en México ha sido positivo al fortalecer la oferta de vivienda sustentable. Este desarrollo habitacional deja beneficios en la generación de empleos y finanzas públicas, asimismo, es amigable con el entorno en función a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), además representa menores gastos para las familias las habiten.

SOLUCIONES

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) cuenta con programas y acciones que fortalecen el sector de vivienda en México, a través de tres cadenas que se suman a mejorar los hogares y, a su vez, reforzar las acciones sustentables para su buen funcionamiento.

Mediante la Cadena de Vivienda se brindan un conjunto de soluciones integrales, ya sea para la construcción, ampliación y/o el mejoramiento de vivienda; así como, el acceso a servicios básicos y ecotecnias incorporadas. De este modo, se amplían las oportunidades para contar con una vivienda digna y decorosa.

Además, por la vía de la Cadena de Medio Ambiente, se integran soluciones para obras, instalaciones o equipamiento, investigación, capacitación y certificación en materia ambiental; todo esto, ligado a nuevas tecnologías y proyectos para frenar los impactos negativos y promover un medio ambiente sano.

Finalmente, a través de la Cadena de Energía, las soluciones se enfocan en el uso de ecotecnias en el hogar, la generación y ahorro de energía individual que mejoren la calidad de vida de los hogares; principalmente en los que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Estas cadenas se alinean de forma directa e indirecta con uno o más de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU. Dicha agenda tiene como finalidad guiar los programas mundiales para poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia; así como, hacer frente al cambio climático sin que nadie quede rezagado para el 2030.