Las que suscribimos, mujeres diversas y organizaciones, desde las múltiples luchas históricas e indignadas por el grave nivel de violencia feminicida contra las mujeres en México, nos dirigimos a usted al tenor siguiente: 

Los pasados 8 y 9 de marzo, nos hicimos presentes en las calles por las diversas marchas y el paro sin precedente en México, donde el mayor clamor fue la exigencia de terminar con la violencia machista y la impunidad que tanto ha dañado a las mujeres y en consecuencia el tejido social, en todos los rincones del país.

En este contexto, hace unos días, nos enteramos de una infame y vergonzosa forma de violencia sexual y cibernética hacia mujeres Ayuuk de Oaxaca a través del chat “Sierra XXX” integrado por más de 100 hombres, provenientes inclusive de esa misma región, quienes compartían imágenes y mensajes violentos de contenido sexual. Hecho que sin lugar a duda da cuenta de que la violencia contra las mujeres es profunda y lacerante. Deja ver el nivel de cosificación sexual que denigra y violenta a las mujeres de comunidades originarias.

Nos dirigimos a usted, en su calidad de titular del Instituto de Nacional de Pueblos Indígenas, porque, como mujeres que desde distintos espacios de la sociedad civil hemos trabajado por la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres, nos indigna su limitada respuesta a la denuncia que hicieron mujeres indígenas Ayuuk.

Su enunciación consistió en informar sobre la renuncia de uno de los funcionarios del INPI, Rolando Vázquez Pérez, quien formaba parte del mencionado chat, y que procederá conforme a la ley. Además, consideramos que infravaloró la violencia sexual hacia las mujeres indígenas denunciantes, manifestando que se trataba de un asunto de corte personal, pues cualquiera puede participar en esos espacios virtuales. Anunció que se comprometía a capacitar a su personal para el respeto de los derechos de las mujeres. 

Nos sorprende e indigna la ligereza de su postura. Esperábamos que, como parte del proyecto de la 4T, y en consecuencia del alto compromiso público de la titular de la Secretaría de Gobernación y usted como titular de la instancia nacional que atiende a los pueblos indígenas, emitiera una condena rotunda y firme, lo que no sucedió.

Lo que se esperaría de alguien como usted, era que el agresor, al formar parte de su instituto primero reconociera públicamente su responsabilidad; segundo, ofrecer disculpas públicas a cada una de las mujeres violentadas en ese chat;  tercero, que el funcionario en cuestión reparara el daño causado a las mujeres y cuarto separarlo del cargo de manera oficial por ser un sujeto que ejerce violencia sexual contra mujeres indígenas, y por último ponerlo a disposición de los órganos administrativas y penales, éstas como acciones mínimas y urgentes de cara a la gravedad de la violencia en el país, pues dicha agresión no es aislada del contexto. 

Queremos manifestar públicamente que le corresponde no justificar, no minimizar, mucho menos darle el tratamiento de “cuestión privada” a cualquier tipo de violencia contra las mujeres venga de donde venga, usted la debe rechazar, condenar y actuar en consecuencia. Es decir, cumplir al pie de la letra el principio de CERO TOLERANCIA DE LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES. 

En ese tenor y de cara a que asuma con la contundencia que merece la situación materia de nuestra misiva, le solicitamos que públicamente nos informe las acciones que realizará en relación al acompañamiento de las mujeres violentadas sexualmente en la región mixe, pues la renuncia -que no se sabe en qué términos se hizo-, no repara los daños causados ni sanciona a los diversos agresores, entre ellos algunos ex funcionarios a su cargo. Los agresores tienen que asumir su responsabilidad como garantía de No Repetición. Usted, como nosotras debería estar convencido que la sanción de estas conductas violentas sentaría un importante precedente de justicia, para las mujeres indígenas de este país.

La instancia a su cargo tiene tareas de alta importancia para el país, pues los pueblos originarios son un cimiento fundamental de México. 

Por ello, le solicitamos dar conocer las políticas públicas y programas de acción del INPI, incluyendo el funcionamiento de los albergues a su cargo, donde se demuestre el compromiso y la voluntad política con sensibilidad de género, así como las medidas institucionales específicas que desarrolla para garantizar a las mujeres indígenas el acceso a una vida libre de violencias.

Sin más por el momento, estaremos atentas a la respuesta que usted emita a nuestra comunicación y ratificamos nuestro compromiso con los derechos de las mujeres indígenas de Oaxaca y el país, compromiso que esperamos, sea compartido, como lo es la lucha por la transformación de nuestro país.