Previo a la irrupción de la pandemia de la COVID-19,  la presencia de la violencia de género contra las mujeres era ya un hecho alarmante porque con presupuestos reducidos y políticas públicas insuficientes, las instituciones no logran contener los casos.

Con este contexto, durante la pandemia en curso se logró advertir que algunos tipos de violencia; como la familiar y la sexual que llevaron a aumentar las llamadas de auxilio, por lo que para el Grupo de estudios sobre la mujer Rosario Castellanos es importante analizar las diferentes aristas en el conversatorio virtual sobre violencia de género y COVID-19 a realizarse este miércoles 18 a las 17:00 horas.

“Violencia de género en Tiempos de la Covid-19: Impacto de la pandemia en la seguridad de niñas, jóvenes y mujeres en Oaxaca” con la participación de Angélica Ayala Ortiz  presidenta del Grupo de estudios sobre la mujer Rosario Castellanos y  de Alejandra Ramos Lezama, Oficial de Proyecto Área de Políticas Públicas de  la organización EQUIS Justicia para las Mujeres.

La transmisión que se podrá seguir por Facebook live desde la cuenta de Geesmujer Rosario Castellanos analizará el origen de la violencia de género, que es el resultado de estereotipos o creencias culturales donde los hombres han aprendido a utilizar el control y el miedo para reafirmar su dominio sobre las mujeres, las niñas y los niños.

El confinamiento que se ha vivido a partir de la aparición de la pandemia de la COVID-19 ha agravado la violencia doméstica debido a que se combinan además de las inequidades de género diferentes factores: un entorno social de incertidumbre, una mayor presencia, en cuanto a tiempo y espacio compartido de los varones en el hogar, las dificultades económicas como resultado de las pérdidas de empleos y la falta de oportunidades para quienes tienen empleos informales.

En el GESMujer de manera permanente se ha brindado atención legal y psicológica a mujeres en situación de violencia,  por esta razón se tomó la decisión de poner  a disposición de las jóvenes y mujeres una línea de emergencia desde la aparición de la pandemia, esto nos ha permitido identificar el grado de vulnerabilidad que enfrentan las mujeres al interior de su hogar, en los espacios públicos y en otros ámbitos.

La violencia que enfrentan las niñas y las mujeres es un problema estructural, la COVID-19 visibilizó el riesgo de su incremento de ahí la importancia de proveer servicios de emergencia coordinados, con personal sensibilizado, capacitado para realizar intervenciones desde una perspectiva de género, de manera oportuna y eficiente.

Lamentablemente la violencia feminicida se ha mantenido durante la pandemia, mujeres jóvenes víctimas de feminicidio habían sido reportadas por sus familias como desaparecidas, es decir contaban con carpetas de investigación, sus cuerpos fueron encontrados en fosas clandestinas causando indignación, dolor e impotencia.

Ante ésta problemática y con el objeto de recordar que noviembre ha sido designado desde hace 21 años como el mes por la eliminación de la violencia hacia las mujeres, el GESMujer ha organizado una serie de conversatorios donde se abordarán desde  ángulos diferentes el problema de la violencia hacia las mujeres a cargo de activistas ampliamente conocidas, quienes serán voces autorizadas para acompañarnos.