El Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), invita a las familias oaxaqueñas a que durante el tiempo de aislamiento social, puedan elaborar un Plan Familiar de Protección Civil (PFPC) con el fin de conocer el actuar antes, durante y después de posibles desastres, como pueden ser sismos, incendios, lluvias intensas o inundaciones.

Ante el interés del director general del IEEPO, Francisco Ángel Villarreal en este tema, el Área de Protección Civil y Emergencia Escolar brinda la información necesaria para que las madres y padres de familia, organicen junto con sus hijas e hijos, un plan de actuación, el cual será una guía para que conozcan qué actividades deben realizar en caso de una emergencia, informó el titular de esta instancia, José de Jesús Núñez Grijalva.

Señaló que el Plan permite conocer qué tan segura es nuestra casa y sus alrededores, así como diseñar rutas de evacuación y motivar la participación en simulacros; además dijo, si se incluyen a las niñas, niños y personas adultas mayores de las familias, se podrán conocer sus necesidades e inquietudes y estar todos mejor preparados.

Indicó que durante el receso escolar de aislamiento social con el fin de prevenir el COVID-19, se puede emplear el tiempo para que las familias oaxaqueñas elaboren un plan de protección civil, el cual es sencillo y de gran utilidad. Además, poner en práctica simulacros para que cada integrante conozca el comportamiento que deben tener ante una contingencia.

Núñez Grijalva explicó que para ello se pueden seguir cuatro pasos: primero, detectar y reducir riesgos, en donde se debe revisar el estado de la construcción de las casas, el mantenimiento de las instalaciones como son de agua, gas y luz, y el mobiliario como libreros y repisas. Es importante también conocer la cercanía a transformadores, ríos o laderas y los riesgos que pueden representar.

Segundo, diseñar rutas de evacuación y salidas más seguras y próximas; para ello, se puede elaborar un croquis sencillo de las viviendas y alrededores, anotar las observaciones sobre los posibles riesgos, así como las recomendaciones para reducirlos.

Por otra parte, verificar la construcción y ubicar las substancias inflamables almacenadas, tanques de gas y tomas eléctricas. En el croquis indicar, con color rojo aquellos daños y averías que se encuentren, marcar otros elementos de peligro que puedan dañar como son alcantarillas o registros sin tapa, roturas o desniveles en el piso, salientes de muros, rejas, cables tendidos, macetas o jardineras.

El tercer paso: tomar las decisiones más adecuadas a fin de afrontar desastres según las posibles circunstancias. Tener presente a qué peligro se está expuesto, pueden ser inundaciones, ciclones tropicales, deslizamiento de laderas, incendios o sismos.

El cuarto paso es la realización de simulacros, los cuales tienen como fin efectuar periódicamente ejercicios en el hogar, es decir, ensayar o practicar acerca de cómo se debe actuar en caso de una emergencia. Llevarlo a cabo porta muchas ventajas, como son la comprobación anticipada si las acciones de preparación son eficientes, permite corregirlas y fomenta la cultura de protección civil entre la familia y la comunidad.