El gobernador de Aguascalientes, Martín Orozco, negó que el estado esté en riesgo por COVID-19, como lo indica el semáforo epidemiológico de la SSA. En la rueda de prensa, comunicó: “Hay ciertos detalles e indicadores en los que no coincidimos, pero no vamos a hacer pleito con la Federación”.

Pero, Martín Orozco, confirmó que “las acciones” en Aguascalientes “van a continuar como hasta ahora”, es decir, en semáforo naranja, con las actividades económicas no esenciales funcionando con el 30% del personal y los espacios públicos abiertos con aforo reducido. Horas antes, el subsecretario de Salud Pública, Hugo López Gatell, había informado de que la entidad federativa regresaría al color rojo, el de máximo riesgo.

Las medidas sanitarias dentro de la pandemia, han sido momentos de mucha tensión entre el Gobierno y los estados. Este reto de Aguascalientes respecto a la autoridad federal se suma a una larga lista de desencuentros sobre el manejo de la crisis.

Cabe mencionar que Aguascalientes no es el primer estado que se rebela contra las directrices federales. Antes hubo diferencia con CDMX y Tabasco, un estado al que Hugo López Gatell, ha hecho alusión en la conferencia de este lunes por la tarde. Tabasco rechazó pasar al color naranja, más benevolente para la economía, y optó por mantenerse en riesgo máximo durante 15 días más.

Es importante recalcar que México cuenta 522.162 casos confirmados de la COVID-19 y 56.757 muertos por la enfermedad. Además de Aguascalientes, otras cinco entidades federativas están en riesgo máximo, Baja California Sur, Colima, Hidalgo, Nayarit y Zacatecas. En total, 24 estados permanecen en riesgo alto y solo uno, Campeche, está en riesgo medio desde este lunes, según los parámetros del Gobierno federal. En los territorios con mayor riesgo, solamente están autorizadas las actividades económicas esenciales; cuando el peligro es alto está permitido que las actividades económicas no esenciales trabajen con el 30% del personal y funcionen los espacios públicos abiertos con un aforo reducido; si el semáforo está amarillo, todas las actividades laborales están permitidas y los espacios públicos cerrados pueden abrir con un número limitado de visitantes.