Con las lluvias llegan también los hongos.

En las montañas y bosques de Oaxaca su aparición se da desde los meses de abril y mayo, aunque la temporada en la que crece la mayor cantidad de hongos silvestres inicia desde las primeras lluvias y se extiende hasta septiembre.

NO TODOS SON COMESTIBLES
Las autoridades de salud recomiendan no consumir los hongos que no conozcan y evitar recolectar o comprar aquellos de color completamente blanco, que tengan un anillo en la parte superior del pie y un saco en la base del mismo; hongos pequeños de color café y los que tengan el sombrero de color rojo y con manchas blancas.

Recolectar hongos en Oaxaca es casi un ritual. Con base en los conocimientos transmitidos de generación en generación se programa la primera búsqueda del hongo de ocote, también conocido como de cuaresma o de rayo, el cual crece en los troncos de los pinos muertos.

Es una especie conocida casi exclusivamente en las comunidades y es tan apreciado que se destina prioritariamente al consumo familiar.

El nanacate de ocote es la especie más valorada y cotizada en muchas comunidades y aunque es escaso con suerte llegan a encontrarse hasta unos 6 kilogramos.

Los días de plaza en las regiones en donde existe una cultura vinculada con los hongos son una oportunidad para explorar la diversidad de especies comestibles.

En Oaxaca se pueden encontrar en la Central de Abasto y en los diferentes mercados de la ciudad como La Merced, el Benito Juárez, Sánchez Pascuas, etc. Y en los mercados orgánicos, principalmente.

Otros se entregan directamente a restaurantes o clientes ya conocidos, o se expenden en las plazas de Miahutlán, Tlaxiaco y Huautla de Jiménez.

Otros puntos de referencia son los comercios que se encuentran a la orilla del camino en las comunidades de El Punto, Cuajimoloyas, en la Sierra Norte, y San José del Pacífico, en la Sierra Sur.

Prácticamente en todas las regiones productoras de hongos se podrá localizar al menos un pequeño puesto con los hongos del lugar.

ESPECIES DESCONOCIDAS

El hongo de sapo y el hongo de grano, o las quesadillas de Schizophyllum comune se pueden encontrar en el mercado de Jamiltepec y de Laetiporus sulphureus en Huautla de Jiménez.

Entre las especies más apreciadas en Oaxaca podemos citar: Amanita secc. caesarea, Neolentinus lepideus, Hypomyces lactifluorum, Boletus, Ramaria, Tricholoma mesoamericanum, Laccaria, Cantharellus grupo Cibarius, y Hydnum.
 

FUENTES:
Belen Itahí Bautista Quiroz. Miembro del Grupo Etnomicológico de la Mixteca, Oaxaca. Estudia los hongos de San Esteban Atatlahuca, Oaxaca. Gestora de proyectos de fortalecimiento cultural comunitario.

Héctor Aguilar Reyes. Biólogo, Facultad de Ciencias, UNAM. Miembro de Cocodrilianos sin Fronteras. Impulsor del estudio de los hongos en Oaxaca. Representante de los hongueros de la Sierra de Juárez, Oaxaca.