«La situación actual de la maternidad en prisión es un tema que ha sido poco explorado. No se ha realizado un estudio que aborde el alcance de las repercusiones de la reclusión en las mujeres que son madres, así como tampoco se ha indagado acerca de lo que ocurre a partir de la vulnerabilidad propiciada por esta situación», expuso Saskia Niño de Rivera, directora de Reinserta a.c.

Las mujeres en prisión, en su mayoría, se encuentran en una etapa productiva y reproductiva, por lo que la cifra de madres en prisión es elevada. Esto obliga a cuestionarse ¿qué sucede con las hijas e hijos de las mujeres que están en reclusión?

El debate actual sobre la maternidad en prisión, gira en torno al hecho de pensar si las y los niños deben permanecer o no con sus madres al interior de un centro de reclusión.

Indudablemente, la pena privativa de la libertad restringe el derecho al libre tránsito, no así de otros derechos como los sexuales y reproductivos. No obstante, las condiciones de vida reales y potenciales al interior de cualquier penal, no han sido diseñadas con el objetivo de propiciar el desarrollo adecuado de niñas y niños.

Por otro lado, fracturar la relación de madres e hijos recién nacidos, o en sus primeros años de vida, tiene también una serie de consecuencias para ambas partes.

¿Cómo salvaguardar los derechos de las niñas y los niños que son hijas e hijos de las mujeres que se encuentran en reclusión? ¿Cómo privilegiar el interés superior del niño y la niña por encima de la potestad punitiva del Estado y el derecho penal? ¿Qué pasa con las hijas e hijos que viven al exterior de los centros de reclusión? ¿Cuál es la relación de la mujer en prisión con sus hijas e hijos? ¿Qué estrategias asumen las mujeres para el ejercicio de su maternidad desde el encierro? ¿Cuáles son las necesidades de sus hijas e hijos,  tanto de los que viven con ellas como de los que están afuera? ¿Qué implica una reclusión con perspectiva de género?

SASKIA NIÑO DE RIVERA. FOTO: SILVIA CHAVELA RIVAS

MUJERES PRESAS, ENTRE EL OLVIDO Y LA AUSENCIA

Para responder a estos cuestionamientos Reinserta A.C. elaboró el “Diagnóstico de las circunstancias en las que se encuentran las hijas e hijos de las mujeres privadas de su libertad en 11 centros penitenciarios de la República Mexicana (entre ellos el Reclusorio Femenil de Tanivet, Oaxaca) de la mano con el Instituto Nacional de las Mujeres.

Saskia Niño de Rivera, directora general de Reinserta explicó que el estudio dado a conocer en 2018 aborda la realidad práctica, social y jurídica de las mujeres privadas de la libertad,y se realizó con el objetivo de comprender las condiciones de las mujeres desde una perspectiva integral de la maternidad en reclusión, indagando desde el momento de su detención, así como el proceso penal y la vida cotidiana en reclusión.

DIAGNÓSTICO

El presente diagnóstico tuvo la participación de 2,049 mujeres madres privadas de su libertad, en 11 centros penitenciarios que representan el 17% de la población total de mujeres internas.

Aproximadamente 50% de la población total de las mujeres privadas de su libertad por pena privativa, se encuentran en un rango de entre 25 a 35 años de edad.

La mayoría de mujeres en prisión se encuentra por delitos contra la salud, la libertad personal y contra el patrimonio.

La mayoría de las mujeres en prisión son mexicanas, solo el 2% son extranjeras.

El 3% de las mujeres en prisión son indígenas.

El 72% de las mujeres abandonaron sus estudios por razones económicas; en promedio tienen una escolaridad de secundaria completa.

El 73% de las mujeres eran el sustento económico antes de su ingreso a prisión; ahora sólo el 18% lo sigue siendo.

Antes de su ingreso al centro, 57% de las mujeres trabajaba por un salario o tenía un negocio propio; actualmente sólo el 25% considera que tiene un trabajo, aunque en su mayoría es informal, realizando artesanías, manualidades o actividades de faena.

El 10% de las mujeres en reclusión ha estado en situación de calle alguna vez en su vida.

El 59% de las mujeres considera a su madre biológica como su figura materna y el 51% a su padre biológico como su figura paterna.

El 45% de las mujeres son la hermana mayor dentro de su familia, o segunda hermana.

La principal razón por la que se van de su casa, es por vivir  con su pareja  o por matrimonio,  incluso  antes de los 18 años de edad.

El 31% de las mujeres en prisión tiene familiares que han estado o están actualmente en prisión.

El 25% de las mujeres considera que no cometió el delito por el que se le acusa.

La mayoría de mujeres ingresa por primera vez a prisión en un rango de entre 21 y 30 años de edad.

El 5% de las mujeres tuvo problemas con la ley siendo menor de edad y sólo el 3% estuvo en alguna institución para adolescentes en conflicto con la ley penal.

Sólo el 30% de mujeres en prisión tuvo la oportunidad de notificarle a alguien al momento de su detención.

El 59% de las mujeres en prisión recibe visita y en su mayoría es familiar.

El 5% de las mujeres tiene visita inter-reclusorio y visitan principalmente a su pareja.

El 23% de las mujeres tiene una vida sexual activa con una persona del sexo opuesto y casi la mitad de ellas utiliza algún método anticonceptivo.

El 56% de las mujeres que tiene algún ingreso económico, utiliza  el dinero  para sus necesidades al interior  del centro.

El 72% de las mujeres encuestadas tenían entre uno y tres hijas e hijos al momento de su detención.

Sólo el 2% de las mujeres no tenían hijas o hijos al momento de la detención.

El 88% de las mujeres se hacían cargo de sus hijas e hijos, quienes vivían con ellas antes de su ingreso a prisión.

En su mayoría las hijas e hijos de las mujeres privadas de la libertad se encuentran al cuidado de su abuela materna.

La mayoría de las mujeres tuvo a su primer hijo antes de los 18 años de edad.

El 3% de las hijas e hijos de las mujeres en prisión no se encuentra registrada/o.

El 59% de las mujeres tienen hijas e hijos del mismo padre.

El 64% de las mujeres considera que alguien más ocupa el papel de madre con sus hijas e hijos al exterior.

Sólo el 6% de las mujeres en prisión considera que sus hijas e hijos no están afectados por su detención.

El 2% de las mujeres en reclusión se encuentran embarazadas actualmente.

El 67% de las mujeres embarazadas no se encuentra en un área especial para atender su condición.

El 67% de las embarazadas considera que su alimentación no es adecuada para su bienestar y el del feto.

El 27% de las mujeres se encontraban menstruando al momento de su detención, y de ellas sólo el 10% tuvo acceso a un sanitario y toallas femeninas.

El 22% de las mujeres fueron víctimas de abuso/acoso sexual al momento de su detención.

MUJERES DEL PENAL DE TANIVET, TLACOLULA, OAXACA

HISTORIAS SIN FIN

  • El 23% fueron amenazadas con lastimar a sus hijas o hijos al momento de su detención.
  • Algunas mujeres que se encontraban embarazadas al momento de su detención perdieron a su hija o hijo  por maltrato físico y tortura.
  • Las parejas de un 29% de las mujeres se encuentra actualmente en reclusión.
  • Solamente el 45% de las mujeres en prisión tiene acceso a oportunidades de trabajo.
  • El 86% de las mujeres cuentan con acceso a servicios de la salud dentro de prisión.
  • El 73% de las mujeres no tiene acceso a asesorías nutriológicas.
  • Solamente el 67% de las mujeres en prisión tiene acceso a consultas ginecológicas.
  • El 78% de las mujeres tiene acceso a actividades culturales.
  • El 75% tiene acceso a actividades deportivas y en el 18% no cuenta con este beneficio.
  • Sólo el 14% de las mujeres recibe una o más veces a la semana la visita de sus hijas e hijos.

HIJAS E HIJOS AL MOMENTO DE LA DETENCIÓN

El 72% de las mujeres encuestadas tenía entre uno y tres hijos o hijas al momento de su detención. Sólo el 2% de las mujeres no tenía hijas o hijos al momento de la detención. De las mujeres que tenían hijas o hijos, el 34% contestó que uno o más de sus hijas o hijos estuvo presente al momento de su detención; el 61% mencionó que sus hijas o hijos no estuvieron presentes y el 5% no respondió a esta pregunta.

RESPONSABILIDAD DE LAS HIJAS E HIJOS

El 88% de las mujeres encuestadas respondió que sus hijas e hijos vivían con ellas antes de su detención; el    7% dijo que no vivían con ellas y el 5% no respondió. Del 7% que respondió que sus hijas e hijos no vivían con   ellas, la mayor frecuencia de quiénes se hacían responsable de las hijas e hijos de las mujeres, es el padre con un porcentaje de 54 y la abuela materna con 52.

RESPONSABILIDAD DE LAS HIJAS E HIJOS

El 88% de las mujeres encuestadas respondió que sus hijas e hijos vivían con ellas antes de su detención; el    7% dijo que no vivían con ellas y el 5% no respondió. Del 7% que respondió que sus hijas e hijos no vivían con   ellas, la mayor frecuencia de quiénes se hacían responsable de las hijas e hijos de las mujeres, es el padre con un porcentaje de 54 y la abuela materna con 52.

CUIDADO DE HIJOS AL INGRESO

Al ingreso de las mujeres al centro penitenciario, 1,361 hijas e hijos de ellas se quedaron al cuidado de la abuela materna, siendo esta la respuesta más frecuente; 832 se quedaron al cuidado del abuelo materno; 792 al cuidado del padre, y los demás se distribuyen en: tías/tíos, abuela paterna, abuelo paterno, madrastra o madre adoptiva, casa hogar o DIF, y otros familiares.

El 80% contestó que sus hijos siguen al cuidado de esas personas, mientras que el 11% menciona que ya no lo  están y el 8% no contestó.

EDAD DEL PRIMER HIJO

El rango de edades en el que las mujeres tuvieron su primer hija o hijo es de 11 a 40 años. La frecuencia aumenta a partir de los 13 años con 37 mujeres; 14 años con una frecuencia de 90; 15 años con una frecuencia de 210; 16 años con una frecuencia de 289 y 17 años con la mayor frecuencia de 323.

A partir de los 17 años la frecuencia disminuye a mayor edad; 18 años con una frecuencia de 303; 19 años con una frecuencia de 235; 20 años con una frecuencia de 176; 21 años con una frecuencia de 116; 22 años con una frecuencia de 73;    23 años con una frecuencia de 58 y 24 años con una frecuencia de 25. A partir de los 25 años la frecuencia disminuye notablemente.

VISITA HIJAS E HIJOS

En cuanto a las visitas que reciben las mujeres por parte de sus hijas e hijos el 47% no respondió; el 20%    recibe visitas una o más veces al año; el 19% recibe una o más veces al mes y el 14% recibe una o más veces a la semana visitas por parte de sus hijos.

REGISTRO DE HIJOS

El 94% de las hijas e hijos de madres privadas de su libertad están registrados, mientras que el 3% no lo está  y el 3% no respondió a este apartado.