La celebración de la Noche de Rábanos, como una tradición de las y los oaxaqueños de la capital está hoy más viva que nunca, a pesar de que su realización fue cancelada por la pandemia.

En ello coincidieron la directora de Turismo y Cultura, Gloria Martínez López; el cronista de la Ciudad, Jorge Alberto Bueno Sánchez; el maestro en arte popular, Carlomagno Pedro Martínez; y la promotora cultural María Concepción Villalobos López, en el conversatorio llevado a cabo por el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez a 123 años del primer certamen de esta tradicional celebración de la ciudad capital que se efectúa cada 23 de diciembre.

La titular de la Dirección de Turismo y Cultura del Ayuntamiento recordó que, a causa de la pandemia, el Cabildo de Oaxaca de Juárez determinó suspender toda celebración pública en la capital para salvaguardar la salud de la comunidad. “Hacemos votos para que el año que entra se reactive esta brillante tradición de profundas raíces, que se reencuentren espacios, tradiciones para admirar la belleza de las creaciones artísticas”, indicó.

La Noche de Rábanos tiene sus raíces en la Vendimia de Navidad, que se realizaba desde hace casi cuatro siglos en la plaza central de la ciudad, recordó el cronista de la ciudad, Jorge Bueno Sánchez; alrededor de 1880 esa vendimia navideña contaba con entre 20 y 30 puestos donde hortelanos y productores ofrecían sus cosechas de verduras y frutas y, hacia 1897 y 1898 se decide instaurar un concurso para premiar los mejores productos.

Por primera vez, en 1909, y para aprovechar que se inaugura la red de electricidad, la vendimia se lleva a cabo en el Mercado Democracia y se celebra en la noche. A pesar del sismo de 1931 y la baja afluencia de hortelanos, esta celebración se ha realizado de manera ininterrumpida, aunque en gobernador interino Genaro Vázquez declaró desierto el premio entre uno de los años entre 1926 y 1928. Es en la década de los 50 que se introducen trabajos de Flor Inmortal y de hoja de maíz y Pedro Vásquez Colmenares, en 1982, decide instaurar un premio para creaciones en totomoxtle.

El maestro en arte popular, Carlomagno Pedro Martínez, explicó que la escultura en rábanos es un arte efímero, y este es heredero de la cultura del paleolítico, con la representación que artesanos realizan del medio ambiente en donde viven, a partir de lo que consideran bello o merecedor de ser representado. Recordó que artistas reconocidos, como Diego Rivera, en 1946 plasmaron el arte estas creaciones en el cuadro “La Noche de Rábanos” y recordó lo difícil que es participar como jurado y determinar ganadores ante la calidad, la nutrida cifra de obras, la magia y la belleza de las creaciones que, año con año, son puestas en exhibición la tarde-noche del 23 de diciembre a instancias del gobierno municipal de la capital.

Por su parte, la promotora cultural, María Concepción Villalobos López, señaló que eventos como la Noche de Rábanos brinda identidad a través de la cultura, levanta el ánimo en tiempos tan difíciles como el actual, son un orgullo para la comunidad donde se realiza y son una herencia cultural que se revitaliza año con año. Recordó que, en 1897, el jurado del primer concurso de la Noche de Rábanos fue integrado exclusivamente por mujeres y señaló a María Sánchez Gavito de la Rosa, Elena Sodi, Isabel Larrañaga, Amelia Reynoso, Josefa Olvera y Merced Gavito como participantes del aquel jurado.

Finalmente, la directora de Cultura y Turismo, Gloria Martínez López, invitó a la ciudadanía a seguir el programa virtual que ha preparado el Gobierno Municipal, encabezado por el Presidente Municipal Oswaldo García Jarquín, como parte de las Fiestas Decembrinas como conciertos virtuales, lecturas, conversatorios, preparación de platillos tradicionales, elaboración de piñatas, difusión de espacios y lugares tradicionales, entre otros.