El país de Nueva Zelanda cumplió 100 días sin nuevos casos de COVID-19, esto, debido a que el último registrado en la nación fue el pasado 1 de mayo. El país ha conseguido dejar fuera de sus fronteras a este virus debido a su plan de acción rápido y oportuno.

Los especialistas comentaron: «A pesar del aislamiento geográfico de Nueva Zelanda, sabíamos que la introducción del SARS-CoV-2 era inminente debido a la gran cantidad de turistas y estudiantes que llegan al país cada verano, principalmente de Europa y China continental. Nuestros modelos de enfermedad indicaron que podíamos esperar que la pandemia se extendiera ampliamente, abrumara nuestro sistema de atención médica y representara una carga desproporcionada para los pueblos indígenas maoríes y del Pacífico».

Algunas medidas muy destacadas que mencionan los especialistas son:

Nueva Zelanda, inició implementando un plan contra el coronavirus en febrero, que incluía la preparación de hospitales para la afluencia de pacientes. También comenzó a instituir políticas de control fronterizo para retrasar la llegada de la pandemia.

Su gobierno realizó un estricto bloqueo en todo el país el 26 de marzo, basado en una estrategia no de mitigación sino de eliminación . Después de cinco semanas, y con el número de casos nuevos disminuyendo rápidamente, Nueva Zelanda pasó al Nivel de Alerta 3 por dos semanas adicionales, lo que resultó en un total de siete semanas de lo que era esencialmente una orden nacional de permanencia en el hogar.

En el mes de mayo, se identificó el último caso conocido de COVID-19 en el país y la persona fue puesta en aislamiento, lo que marcó el final de la propagación comunitaria identificada. El 8 de junio, el gobierno anunció un paso al Nivel de Alerta 1, declarando así efectivamente el fin de la pandemia en Nueva Zelanda, 103 días después del primer caso identificado.

Ahora, Nueva Zelanda está en la etapa posteliminación, que viene con sus propias incertidumbres. Los únicos casos identificados en el país se encuentran entre los viajeros internacionales, todos los cuales se mantienen en cuarentena administrada por el gobierno o en aislamiento durante 14 días después de la llegada para que no comprometan el estado de eliminación del país.

Cabe mencionar que Nueva Zelanda, suma mil 569 casos y 22 muertes por COVID-19. Su mortalidad relacionada con esta enfermedades de cuatro por un millón, la más baja entre los 37 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.