Ciudad de México, 24 Julio.- Factores como el material, la complejidad de la elaboración, el tiempo invertido en realizar una artesanía y el proceso para que esa pieza de color llegue hasta nosotros, son determinantes en el precio de venta al público.

Sin embargo, en México existe una “tradición” conocida como regateo con la que se pide al artesano o comerciante, rebajar sus precios sin pensar en lo antes mencionado.

Ante esta situación común en nuestro país, el colectivo Mensajeros Urbanos, conocidos por realizar experimentos sociales, lanzó en colaboración con artesanos de Oaxaca la iniciativa “Paga lo justo, di no al regateo”.

En el experimento social, un artesano decide vender su trabajo a dos precios: el primero a un costo monetario específico y el segundo, con un costo según las horas invertidas en realizar cada pieza.

En un video compartido a través de sus redes sociales, que ya supera los 4 millones de reproducciones, se observa a personas preguntando por los precios de las artesanías y el resultado es realmente sorprendente.