Vender bonos de carbono significa vender los servicios de cuidado y mantenimiento que requiere el bosque o selva para que sus árboles crezcan en altura y grosor, pues el incremento de volumen es una demostración de que el árbol está capturando Dióxido de Carbono (CO2), retiene el carbono (C), en la madera y libera oxígeno respirable (O2). Las metodologías actuales estiman que por cada tonelada de madera que suma un bosque en un año, capturó 3.5 toneladas de CO2.

El nuevo método para medir la captura de carbono, fue diseñado mediante consultas con universidades, autoridades y organizaciones no gubernamentales (ONGs), a partir del método que usa el más importante grupo estadunidense en venta de bonos de carbono, Climate Action Reserve.

El nuevo sistema de medición de captura de carbono comenzó a ser probado en 3 mil hectáreas de bosque que son propiedad de 12 comunidades de Oaxaca.