Eran cervecerías varios negocios que se ofrecían como refugios para mujeres

Algunos establecimientos que en febrero pasado se ofrecieron como «refugios» para las mujeres que se sintieran en peligro, violentadas o inseguras en la calle, resultaron ser un engaño, una burla.

La regidora de Igualdad de Género y Derechos Humanos del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, Mirna López, declaró que, sin generalizar, muchas de las negociaciones que inundaron las redes sociales para ofrecerse como lugares seguros, resultaron un fiasco.

Al realizar un censo de los comercios que se ofrecieron como refugios, con el fin de invitarlos e incorporarlos a un programa de seguridad dirigido a las mujeres y combatir así la violencia de género, las autoridades municipales descubrieron que estos «buenos samaritanos» en realidad eran lobos con piel de oveja.

Para empezar, muchos de los dueños de estos establecimientos señalaron que las fotos de sus negocios fueron puestas en las redes «sin su consentimiento».

Otros de plano mencionaron que se promovieron en las redes como refugios «pensando que recibirían algún beneficio económico o fiscal por parte del Ayuntamiento».

Pero lo peor, dijo la regidora, es que descubrieron que muchas negociaciones que se ofrecieron en Internet para refugiar a las mujeres eran… cervecerías.

BURLA

En febrero, a raíz de que se difundieron los casos de acoso y secuestro en el metro de la CDMX y en otros puntos del país, dueños de los establecimientos difundieron, a través de redes sociales, las fotografías y direcciones de las tiendas o comercios para que las mujeres entraran a estos negocios y pidieran auxilio en caso de que así lo requieran.

Refaccionarias, papelerías, comercializadoras de autos, ciber-cafés, restaurantes, estacionamientos y otros más ofrecieron sus locales como refugios contra la violencia de género.

Estos negocios compartían la siguiente leyenda: “Si eres mujer y estás cerca de la zona (en donde tienen su negocio) y estás sola, en peligro o te sientes insegura, puedes llegar a nuestro establecimiento. Si lo necesitas, te podremos llevar a tu casa de forma segura”.

Aunado a ello proporcionaban el domicilio y número de la tienda para considerarla por las mujeres «en caso de emergencia».

Sin embargo, ahora muchos propietarios de negocios se retractan de su ofrecimiento al no haber retribución de por medio por parte del gobierno municipal y, en el peor de los casos, varios comercios resultaron ser verdaderas trampas mortales para las mujeres.