Mañana, Viernes de Dolores

El sexto Viernes de Cuaresma o Viernes de Dolores, es una de las tradiciones de Semana Santa más arraigadas en Oaxaca.

En templos, casas y oficinas se colocan altares para honrar a la Virgen y a participar con ella del duelo que se acerca por la muerte de Jesús.

Los altares, pues, rememoran el sufrimiento de la Virgen María ante la pasión y muerte de Jesucristo.

Esta tradición milenaria del pueblo de Oaxaca cuenta con su característico simbolismo y la utilización de elementos que representan los siete dolores de la Virgen María.

Además, la costumbre oaxaqueña señala el uso de macetas de borregos con semillas recién terminadas de chía, alfalfa, trigo o alpiste, así como arreglos conocidos como de “cucharilla” realizados con hojas de maguey, y papel picado de tres colores: morado, que representa el tiempo de penitencia, blanco que es señal de pureza y el dorado que representa la gloria.

Asimismo, se colocan manojos de laurel, álamo, poleo y el lirio; vasos con agua de siete colores que representan cada uno los dolores de la virgen como son: la profecía del anciano Simón; la matanza de los inocentes que ordeno el rey Herodes; cuando Jesús siendo niño se pierde y es encontrado en el templo; la condena de Jesús; la crucifixión; la muerte de Jesús y la soledad de María.