Fetos humanos, miembros y cerebros diseccionados, cráneos, esqueletos, aparatos médicos, material quirúrgico y equipo de enseñanza del siglo pasado pueden ser observados en los museos de Piezas Anatómicas y de Cirugía, y en la Botica, tal y como era en 1800.

Todo ello se encuentra en el recién inaugurado frontispicio de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca.

En todos los museos se exhiben muebles y equipo de enseñanza del siglo pasado.

Para el director de esta casa de estudios, Luis Manuel Sánchez Navarro, la enseñanza de la Medicina tiene como pilar fundamental  las ciencias básicas morfológicas y la anatomía es fundamental para la enseñanza y práctica médica.

Sin embargo, la cantidad de cadáveres destinados para fines académicos son escasos. Por ello, diversas escuelas o facultades de medicina del país han optado por la sustitución de cadáveres por maniquíes, modelos anatómicos artificiales y la completa sustitución del cadáver por programas de imágenes por computadora.

No obstante, se han implementado desde hace varios años diversas técnicas de conservación de material biológico con fines docentes, además de la creación de museos de piezas anatómicas.

Este, como otro museos anatómicos, expone una serie de montajes de piezas con diferentes técnicas de conservación y modelos computarizados. Estas piezas se relacionan con la anatomía humana.

El objetivo fundamental de estos es la conservación, investigación y difusión de dichas piezas ya sea para personas pertenecientes a la academia como para el público en general.

El museo anatómico atiende una doble función: la de servir como sala de prácticas para los estudiantes de la Universidad (función docente) y, por otro, la de ser un auténtico museo donde se exhiben piezas anatómicas disponibles para ser mostradas o estudiadas en cualquier momento (función divulgadora).