El pasado 28 de junio de 2019 entró en vigor la reforma de ley que prohíbe en Oaxaca la venta, distribución o uso de botellas desechables de tereftalato de polietileno (PET), así como envases y embalajes desechables de poliestireno expandido (unicel), luego de publicarse en el Periódico Oficial del Estado de Oaxaca.

A través de un comunicado, la 64 Legislatura del Congreso local informó que con la publicación de la reforma a la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos Oaxaca se coloca a la vanguardia en la protección de la naturaleza y de la defensa de los derechos ambientales de la población.

Oaxaca es el primer estado del país que establece una medida de este tipo.

A partir de la publicación, las dependencias y entidades de los tres poderes del gobierno del estado de Oaxaca, los gobiernos municipales, así como los órganos autónomos tienen prohibido adquirir, usar o distribuir productos en envases o embalajes de un solo uso elaborados con tereftalato de polietileno, poliestireno expandido o polietileno, salvo que sean destinados a fines médicos o para la atención humanitaria.

Las micro y pequeñas empresas que comercializan directamente al consumidor final los productos con los envases de PET o embalajes de unicel, como tienditas o minisúper tendrán un año para eliminar de su inventario los productos prohibidos; en tanto, para las medianas y grandes empresas, como supermercados, así como las empresas que distribuyan antes de su venta al consumidor final, como las empresas refresqueras, el límite de tiempo será de seis meses.

Las sanciones por el incumplimiento de las nuevas disposiciones están previstas en el artículo 108 de la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos, que incluyen la posibilidad de multas de diez a cincuenta mil días de salario mínimo, la suspensión o revocación de concesiones o autorizaciones, decomisos, clausuras temporal o definitiva, e incluso el arresto.

El Congreso del Estado informó que los plásticos constituyen 45 por ciento del volumen de los residuos sólidos, y el PET es uno de los principales contribuyentes a dicho volumen.

En el decreto publicado el 28 de junio se define además la prohibición del obsequio, venta o entrega al consumidor final de bolsas de plástico y popotes de polietileno de baja densidad, polietileno lineal, polietileno de alta densidad, polipropileno, polímero de plástico y cualquier otro de sus derivados.

Solamente están permitidas las bolsas que hayan sido producidas incorporando mínimo 30 por ciento de material reciclado.