Con celebraciones eucarísticas, calendas y una vendimia popular, los oaxaqueños celebrarán a la Virgen del Carmen Alto, y con ello «arrancarán» formalmente las festividades de Guelaguetza.

Las fiestas de los Lunes del Cerro se celebran los dos lunes siguientes a la fiesta de la Virgen del Carmen Alto que se conmemora el 16 de julio, y sólo cuando coincide con el 18 de julio, por conmemorarse la muerte de Benito Juárez, se recorre al siguiente lunes.

Y es que por mucho tiempo, después de los actos religiosos, la gente concurría al Cerro del Fortín a comer y convivir con la familia.

UN POCO DE HISTORIA

El conjunto religioso perteneció a la orden de los Carmelitas Descalzos que se establecieron en Oaxaca en 1696. El antecedente de estas construcciones se remonta a mediados del siglo XVI.

En este tiempo, los primeros pobladores españoles de la ciudad establecieron sitios para el culto cristiano. Uno de ellos fue la ermita de la Santa Veracruz, ubicada en este mismo lugar que fuera un importante centro prehispánico.

La ermita sustituyó al gran Teocalli de Huaxyacac, donde la ciudad indígena celebraba, cada mes de julio, la gran Fiesta de los Señores en la que se realizaba el sacrificio de una doncella en honor a Centeótl, Diosa del Maíz y la Agricultura.

La festividad se cristianizó y se transformó en la actual fiesta de la Guelaguetza o Lunes del Cerro, la cual coincide con las fiestas en honor a la Virgen del Carmen.

En 1699, los carmelitas, establecidos entonces en los anexos del templo de la Consolación, recibieron la autorización para instalarse en la ermita de la Santa Veracruz. El Ayuntamiento, por su parte, les donó el terreno colindante para que fundaran el convento y el templo de la congregación.

TESORO ARQUITECTÓNICO

La ermita fue modificada pero no cambió su advocación que por algún tiempo se conservó.

El templo, cuya construcción finalizó por el año 1751, recibió especial apoyo por parte de la comunidad de origen español, lo cual marcó la diferencia entre el Carmen Alto y el Carmen Bajo, que era de carácter popular.

En 1925 pasó nuevamente a ser propiedad federal. Actualmente, en lo que fue el claustro, están instaladas las oficinas del Registro Civil.la iglesia, pasó a pertenecer al gobierno federal; por estos tiempos fue ocupado para cárcel y cuartel. En 1889 lo adquirió el obispo Eulogio G. Gillow, quien lo restauró para instalar la residencia episcopal; también fue ocupado para un colegio seminario. En 1910 fue escuela nocturna para obreros y escuela primaria superior.

FOTO: TRAVELBYMÉXICO