«Haber sido invitada por la Fundación Alfredo Harp Helú al Diplomado en Cultura Escrita y Adolescencia es una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido», destaca la escritora María Baranda.

«Desde el primer contacto con Socorro Bennetts hasta el último día en el Centro Cultural San Pablo, tuve la sensación de entrar a un sitio único. Cada uno de los muchos participantes entusiastas que formaron parte del grupo fue un regalo de conocimiento y emoción para mí».

«La poesía, sabemos, no es fácil, y tampoco es para todos. Únicamente para aquél que la necesita en el momento necesario», refiere.

De ahí, agrega, que el haber escuchado lo que escribieron los maestros, padres, estudiantes y el público en general, me hizo pensar en ese carácter de urgencia que necesitamos todos por la palabra.

«La palabra dicha, con toda su carga de oralidad, la escrita con su fuerza posible y su encantamiento, y la que todos llevamos dentro, en silencio, como un remanso para nuestros propios sueños».

Crear un espacio como el que otorga la Fundación, en donde la lectura y la escritura van de la mano, es entender que necesitamos de nuevas historias, que nuestra imaginación es lo que nos puede ayudar a sortear las épocas difíciles y que los nuevos territorios son aquellos que nosotros mismos inventamos, convocados por la palabra que es casa y morada a la vez, resalta.

QUIÉN ES MARÍA BARANDA

María Baranda nació en Ciudad de México, el 13 de abril de 1962. Estudió psicología en la UNAM. Ha colaborado en Casa del Tiempo, La Gaceta del FCE, Revista Universidad de México y Vuelta. Fue becaria del FONCA en sus programas Jóvenes Creadores (poesía), en 1990 y 1995; y del FONCA/Rockefeller (ensayo) en 1997.