La meliponicultura, es decir, el uso y manejo de las abejas sin aguijón, ha crecido exponencialmente en la última década, con base en las redes de productores, académicos y científicos, pero sobre todo gracias a la experiencia de los que conservan los saberes milenarios que veneran y preservan la naturaleza.

El proyecto denominado «Bases ecológicas y sociales para la conservación y el manejo de las abejas sin aguijón en Oaxaca» es un estudio que integra varias disciplinas de la ciencia como la sociología y biología, con la finalidad de conocer las especies de abejas sin aguijón existentes en el estado y establecer su impacto en el ecosistema, además de emplear talleres de meliponicultura que conciencien a la comunidad acerca del cuidado de las mismas.

La riqueza natural del estado de Oaxaca alberga al menos 35 especies de abejas sin aguijón (Meliponini) que permiten la continuidad de los ecosistemas. Por tal motivo, la bióloga Noemi Arnold desarrolla una investigación que tiene por objetivo determinar las especies existentes e impulsar la meliponicultura.

A pesar de que los censos oficiales indican que en Oaxaca se han detectado 23 de las 46 especies de meliponas que están registradas hasta ahora en el país, la entidad no figura aún en el mapa de la meliponicultura como ocurre con los estados de la península de Yucatán, con la Sierra norte de Puebla o con una zona amplia de Veracruz.

Una de las razones es que los meliponicultores oaxaqueños han estado trabajando de manera aislada, pero esto podría cambiar en pocos años debido a que las condiciones comienzan a ser favorables en varias regiones del estado.