En varias comunidades de las ocho regiones de Oaxaca, campesinos ya se preparan para honrar este 15 de mayo a San Isidro Labrador.

En el Istmo, en los Valles Centrales, en la Sierra Mixe y en la región Mixteca, este santo es muy venerado porque los labriegos abogan ante él para una buena cosecha.

Zaachila, San Andrés Zautla, Candiani, San Andrés Huayapam Mixes, Talea de Castro, Huajuapan de León, San Pedro Ixtlahuaca y Juchitán de Zaragoza, son solamente algunas de las comunidades que celebrarán este día con una verdadera fiesta.

Misas, procesiones, calendas, jaripeos, comidas, cohetes, música y bailes populares engalanan esta tradición muy arraigada en Oaxaca.

PLEGARIAS SON ABONO

En todas las poblaciones, en donde se reaviva la fiesta en honor de San Isidro, las plegarias son el abono para el campo.

Los hombres del campo depositan en él toda la fe, a fin de que interceda por ellos ante Dios padre para que atraiga buen clima y envíe las lluvias que tanto se necesitan.

En procesión, con bandas y fuegos artificiales, los pobladores elevan sus oraciones para que el cielo vierta sus bendiciones y haga del yermo un valle fértil.

Entre cantos, incienso, cirios, velas y flores blancas, hombres y mujeres, con gran fervor, acompañarán, como cada 15 de mayo,  a su benefactor y pedirán que los proteja y bendiga sus tierras de cultivo, para que las lluvias y las cosechas sean abundantes.