Consorcio Oaxaca presenta la Agenda de jóvenes por los derechos sexuales, reproductivos y una vida libre de violencia de género en Oaxaca,  en la que  se exponen las condiciones que las juventudes de tres regiones del estado -Costa, Sierra Norte y Valles Centrales- perciben en el ejercicio de sus derechos sexuales, reproductivos y a una vida libre de violencia de género en cada región.

La organización feminista sostiene que las juventudes como parte de la sociedad, aportan a la construcción de mejores espacios y relaciones de convivencia y con derechos que deben ser garantizados, por lo que invitó a personas jóvenes  a dialogar sobre la realidad social de la cual también son parte, crear alternativas e incluso realizar acciones que les permitan disfrutar sus derechos sexuales, reproductivos y frenar la violencia de género.

Las personas jóvenes que participaron en el proceso coincidieron en la necesidad de promover en las instituciones de salud una atención en marco de los derechos sexuales y reproductivos que ayude a prevenir el embarazo adolescente, las infecciones de transmisión sexual y la violencia de género, favoreciendo el ejercicio autónomo y responsable de su sexualidad. 


La Agenda, construida de manera colectiva, también aborda los impactos de la pandemia en las juventudes, principalmente en el acceso a la educación ya que la desigualdad en el acceso al internet, telefonía, entre otras, da como resultado la deserción escolar.

Ante las problemáticas y necesidades que las personas jóvenes enfrentan, proponen:

A familiares:

●      Reconocer la autonomía de las y los jóvenes, para ejercer sus derechos sexuales, reproductivos y a una vida libre de violencia, disponiendo de su cuerpo de manera libre e informada. 


●      Propiciar una comunicación asertiva, basada en la palabra de las y los jóvenes, respetando sus opiniones y atendiendo sus necesidades. 


●      Garantizar los derechos humanos de las y los jóvenes y acompañarlos en la exigencia de su cumplimiento ante las autoridades correspondientes. 


A las escuelas:

●      Generar programas educativos integrales que promuevan información crítica en torno a temáticas de sexualidad con una visión de género, respetando el derecho a la educación e información de las juventudes. 


●      La educación sexual en las instituciones deben contener aspectos cognitivos, psicológicos, físicos y sociales de la sexualidad desde un enfoque de género y derechos humanos. 


A los centros de salud:

●      Mejorar la atención de los servicios de salud sexual y reproductiva, facilitando el acceso de información y métodos anticonceptivos. Además de un acompañamiento sensible y laico en este tema.

●      Proporcionar espacios de consejería de salud sexual y reproductiva que brinde a las/os jóvenes los conocimientos y las habilidades que necesitan para tomar decisiones responsables con sus vidas, en términos de salud sexual, reproductiva y violencia de género. 


A las autoridades: 

●      Permitir que las juventudes ejerzan su derecho a la ciudadanía de forma libre, brindando espacios donde puedan tomar decisiones que favorezcan y promuevan sus derechos sexuales, reproductivos y a una vida libre de violencia de género. 


●      Que las políticas públicas para las juventudes en el estado incorporen la perspectiva de género y de derechos humanos. 


●      Brindar espacios a las juventudes para promover información sobre salud sexual y violencia de género a otras personas jóvenes.