En el Día Mundial de la Diversidad Biológica, organizaciones ambientales recordaron a don Epifanio Solano, comunero de la congregación de San Antonio Encinal, San Miguel Chimalapa, y también con motivo de su segundo aniversario luctuoso, pues falleció el 17 de mayo de 2018.

Don «Pifas» (como cariñosamente se le conocía) fue un digno y admirable indígena zoque, luchador de toda la vida en defensa del territorio comunal chima.

De acuerdo con la organización Maderas del Pueblo, don «Pifas», junto con otros 12  comuneros zoques de la zona de la cabecera de San Miguel Chimalapa, inició el bloqueo contra los 20 aserraderos de cinco empresas madereras.

Dichas empresas eran encabezadas por Rodolfo Sánchez Monroy y Salvador Moguel, quienes -con aval y apoyo del gobierno de Chiapas- desde 1950, fraudulentamente habían obtenido del gobierno federal  la concesión de explotación maderera y extracción de palma camedor, sobre 100 mil hectáreas de bosques de pino y bosques de niebla comunales, ubicadas -según los permisos de tala- en supuestos terrenos nacionales, ubicados en el municipio de Cintalapa, Chiapas, cuando en realidad, eran terrenos comunales de San Miguel y Santa María Chimalapa, Oaxaca.

Esos comuneros -don «Pifas» entre ellos- astuta y circunstancialmente se aliaron en su valiente y suicida lucha con trabajadores de las empresas madereras (choferes, motosierristas, operadores de grúas y maquinaria pesada) provenientes de los estados de Durango, Chihuahua y Michoacán, inconformes porque los patrones, además de otorgarles bajos salarios y pago con vales de tiendas de raya,  les negaron el permiso de sembrar milpa en el vasto territorio que explotaban, refiere Maderas del Pueblo.

Para esta organización, este es uno de los admirables episodios de la tenaz, pacífica y masiva lucha de la base comunal en defensa de los Chimalapas, ancestral territorio zoque, y la región de mayor biodiversidad biológica y que cuenta con los mayores macizos forestales compactos bien conservados en México y Mesoamérica.